La PrEP es medicación preventiva para personas que no tienen VIH. Puede utilizarse durante una etapa de la vida en la que exista posibilidad de exposición y requiere seguimiento sanitario para confirmar que sigue siendo adecuada, segura y eficaz.
Tomada correctamente, reduce alrededor de un 99 % el riesgo de adquirir VIH por vía sexual.
La PrEP previene VIH, no gonorrea, clamidia, sífilis u otras ITS.
Incluye pruebas de VIH, cribados de ITS y controles según la pauta elegida.
Puede iniciarse, cambiarse o suspenderse según las circunstancias, con orientación sanitaria.
¿Quién puede beneficiarse?
La pregunta clínica no debería ser si una persona “parece de alto riesgo”, sino si la PrEP puede aportarle protección frente al VIH de acuerdo con sus prácticas, exposiciones, preferencias y contexto. Puedes solicitar información aunque no sepas si cumples los criterios administrativos de financiación.
¿Qué criterios financia actualmente el SNS en España?
La ficha de financiación de TDF/FTC incluye a personas VIH negativas de 16 años o más. Los criterios actuales del SNS contemplan, entre otros, HSH y personas trans con determinados indicadores de exposición; mujeres que ejercen prostitución con uso no habitual del preservativo; y mujeres y hombres cis, además de personas usuarias de drogas inyectadas con prácticas de inyección no seguras, que cumplan los criterios establecidos. Estos criterios administrativos pueden cambiar y no sustituyen la valoración clínica individual.
Si crees que PrEP puede ser útil para ti, pide valoración. El equipo sanitario revisará contigo las indicaciones, los criterios vigentes y las alternativas disponibles sin convertir tu vida sexual en un juicio.
¿Qué se comprueba antes de empezar?
- Confirmar que no existe infección por VIH, prestando especial atención a exposiciones muy recientes o síntomas compatibles con infección aguda.
- Función renal antes de utilizar TDF/FTC.
- Situación frente a hepatitis B y, según el caso, hepatitis C.
- Cribado de otras ITS.
- Medicaciones, suplementos y otras circunstancias que puedan influir en la pauta.
PrEP oral diaria
La pauta oral diaria con tenofovir disoproxilo/emtricitabina (TDF/FTC) es la modalidad clásica financiada en España. La adherencia es importante: la protección máxima no aparece de forma inmediata. Como referencia general, CDC sitúa aproximadamente en 7 días el máximo nivel de protección para sexo anal receptivo y en hasta 21 días para sexo vaginal receptivo y uso de drogas inyectadas. La situación individual debe revisarse con el equipo sanitario.
¿Existe PrEP a demanda 2-1-1?
Existe una pauta intermitente conocida como 2-1-1 o a demanda con TDF/FTC. No debe presentarse como una opción universal: la evidencia se concentra en hombres cis que tienen sexo con hombres y no debe utilizarse en personas con infección crónica por hepatitis B. Debe valorarse con profesionales con experiencia y no improvisarse después de una exposición.
PrEP inyectable en España
Desde el 1 de abril de 2026 está financiado en el SNS el cabotegravir de acción prolongada (Apretude) para determinadas personas que, además de cumplir los criterios de PrEP, presentan situaciones en las que TDF/FTC no es una alternativa adecuada, como determinadas alteraciones renales, osteoporosis con alto riesgo de fractura, hipersensibilidad o problemas graves de deglución. Tras el inicio, la administración es intramuscular cada dos meses según la pauta autorizada.
Seguridad y efectos secundarios
La PrEP oral se considera generalmente segura. Algunas personas presentan al inicio náuseas, diarrea, dolor abdominal, cefalea o cansancio, que suelen mejorar con el tiempo. TDF puede producir pequeños cambios en la función renal y en la densidad mineral ósea, por lo que se realizan controles y se elige otra opción cuando existe una contraindicación o un riesgo relevante. Con cabotegravir inyectable son frecuentes las molestias en el lugar de la inyección, generalmente leves o moderadas.
Seguimiento mientras tomas PrEP
El seguimiento permite confirmar que sigues sin VIH, revisar adherencia y tolerancia, realizar cribados de ITS y controlar la función renal cuando la pauta lo requiere. La frecuencia exacta depende del tratamiento y de las circunstancias personales.
Mitos y realidades
“La PrEP es solo para personas promiscuas.”
RealidadLa PrEP es una herramienta sanitaria. La indicación se basa en protección y preferencias, no en juicios sobre la sexualidad.
“Tomarla significa que tengo VIH.”
RealidadLa PrEP se utiliza precisamente en personas sin VIH para prevenir adquirirlo.
“Si tomo PrEP tengo que dejar el preservativo.”
RealidadLa PrEP no obliga a usar ni a dejar de usar preservativo. Forma parte de la prevención combinada y cada herramienta cubre necesidades diferentes.
“Interfiere con las hormonas.”
RealidadNo se conocen interacciones entre la PrEP oral habitual y la terapia hormonal de afirmación de género ni con anticonceptivos hormonales.
“Si empiezo, tendré que tomarla siempre.”
RealidadLa necesidad de PrEP puede cambiar. Lo importante es planificar correctamente cómo iniciar o suspender cada pauta para mantener protección cuando se necesita.
Situaciones en las que conviene consultar antes de decidir por tu cuenta
- Una exposición ya ocurrió y no estabas adecuadamente protegido: puede ser una situación de PEP, que es urgente.
- Has olvidado varias dosis o has interrumpido la PrEP.
- Tienes hepatitis B, enfermedad renal, osteoporosis o tomas medicación que puede afectar al riñón.
- Tienes síntomas compatibles con una infección muy reciente por VIH.
- Quieres cambiar entre PrEP oral e inyectable.
