La hepatitis C es una infección viral del hígado transmitida principalmente por sangre. La transmisión sexual es menos eficiente, pero puede ocurrir y hoy se cura en la gran mayoría de casos.
Virus de la hepatitis C
Sí, con antivirales de acción directa
No
Sangre
Qué es
El virus de la hepatitis C (VHC) puede producir infección aguda y crónica. Muchas personas no notan síntomas durante años.
Cómo se transmite
La principal vía es el contacto con sangre. La transmisión sexual es posible, especialmente cuando hay prácticas con exposición a sangre, lesiones mucosas, determinadas ITS o en algunos grupos con mayor incidencia.
Síntomas
La mayoría no presenta síntomas al inicio. Cuando aparecen pueden incluir cansancio, náuseas, dolor abdominal, orina oscura e ictericia.
Curación no significa inmunidad
Los antivirales de acción directa permiten curar la gran mayoría de casos, pero no existe vacuna y la curación no protege frente a una nueva infección. En personas con exposiciones continuadas puede estar indicado repetir pruebas periódicamente.
Pruebas y diagnóstico
Se realiza primero una prueba de anticuerpos y, si es reactiva, una prueba de ARN del VHC para confirmar infección activa. Tras curación los anticuerpos pueden seguir positivos.
Tratamiento o manejo
Los antivirales de acción directa permiten curar la gran mayoría de infecciones en pocas semanas. El tratamiento debe ser prescrito y seguido por el sistema sanitario.
Posibles complicaciones
Sin tratamiento, una infección crónica puede producir fibrosis, cirrosis y cáncer hepático. Curarse no genera inmunidad: puede haber reinfección.
Cómo reducir el riesgo
No compartir agujas ni material que pueda contener sangre; usar material esterilizado para tatuajes/piercings; reducir prácticas sexuales con exposición a sangre y usar barreras cuando proceda.
Parejas, contactos y cuándo consultar
La necesidad de pruebas en parejas depende del tipo de exposición y contexto. Consulta si hubo contacto con sangre o perteneces a un grupo para el que se recomienda cribado.
Esta ficha es orientativa. Si tienes síntomas, una exposición reciente, una pareja diagnosticada, embarazo o cualquier duda sobre tu situación concreta, consulta con un profesional sanitario.
