El linfogranuloma venéreo (LGV) es una forma invasiva de infección por determinados tipos de Chlamydia trachomatis y puede causar proctitis intensa.
C. trachomatis L1–L3
Sí
Proctitis/proctocolitis
Prueba de clamidia + tipado/confirmación cuando procede
Qué es
El LGV está causado por serovares invasivos de Chlamydia trachomatis. En Europa se diagnostica especialmente en hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, aunque puede afectar a cualquier persona expuesta.
Cómo se transmite
Se transmite por contacto sexual con mucosas o secreciones infectadas, especialmente en sexo anal. Puede transmitirse aunque la lesión inicial pase inadvertida.
Síntomas
Puede comenzar con una pequeña lesión genital o anal y después producir ganglios dolorosos. En infección rectal son frecuentes dolor, sangrado, secreción, tenesmo, estreñimiento o síntomas de proctocolitis.
Evolución posible
La lesión inicial puede ser pequeña y pasar inadvertida. Posteriormente pueden aparecer adenopatías dolorosas o, cuando la infección es rectal, un cuadro de proctitis o proctocolitis con dolor, sangrado, secreción y sensación persistente de necesidad de defecar. Sin tratamiento pueden aparecer fístulas y estrechamientos.
Pruebas y diagnóstico
Ante clamidia rectal con síntomas compatibles puede ser necesario realizar pruebas específicas para LGV. El diagnóstico y tratamiento deben dirigirse desde atención sanitaria.
Tratamiento o manejo
Requiere tratamiento antibiótico específico y generalmente más prolongado que una clamidia no-LGV. No debe tratarse por cuenta propia.
Posibles complicaciones
Sin tratamiento puede causar inflamación intensa, fístulas, estrechamientos y otras complicaciones anorrectales.
Cómo reducir el riesgo
Preservativos y barreras reducen el riesgo. El diagnóstico temprano y el manejo de contactos ayudan a cortar la transmisión.
Parejas, contactos y cuándo consultar
Las parejas/contactos recientes pueden necesitar evaluación y tratamiento. Consulta rápidamente ante dolor rectal intenso, sangrado, secreción o ganglios tras una exposición sexual.
Esta ficha es orientativa. Si tienes síntomas, una exposición reciente, una pareja diagnosticada, embarazo o cualquier duda sobre tu situación concreta, consulta con un profesional sanitario.
